- ¡El emperador esta desnudo!, grito un niño entre el tumulto,
y se quedo mudo.
y se quedo mudo.
El Hinostroza de hoy, es mucho más Light y prosaico. Ama la comida, y escribir sobre ella. Primicias de Comida Peruana es uno de sus más recientes libros en donde plasma la historia de lo que comemos (un poco la historia de lo que somos), y su pasión por cocinar, con el que se adjudica una mención honrosa en el Premio Nacional de Gastronomía 2005 de España otorgado en Madrid por la Academia Española de Gastronomía, y la Cofradía de la Buena Mesa. Y a pesar de tener un best - seller sobre astrología, no creo correcto que la alharaca limeña le reviente más cohetes de los que merece, o nuestro medio de todos los días lo trate como a una celebridad, en especial ese diario El Comercio, a él y los de su generación: Cisneros y Lauer, principalmente, como la comidilla de la poesía nacional y latinoamericana, cuando son talentos medianos como lo son tantos. Comunistas arrepentidos que distan galaxias y eternidedes antes de llegar a ser geniales.
Lo suyo es pura condescendencia ante un vacío de ideas y propuestas muy evidente. Poetas acomodaticios. Frívolos de sentimiento que confunden lo universal con lo doméstico. Debieran avergonzasanse poetas del statu quo. Ante la falta de protagonismo efectivo; de una poética y una acción que no buscan nada para nada el bien de la especie, ni sueñan con él, ni de su país por ser más pueriles; sólo el vivir bien entre los burgueses y los huachafos (artistas para la foto del Dominical o la columna de sociales). Han dejado de ser parias: ya no son poetas.
La de Hinostroza es también una poesía burguesa. Practicar una poesía alejada del legado original de todas las poeticas, del legado o principio generador: la rebelión, y por persistir en su academismo, sus palabras no suscitan atención ni eco en el alma de las masas, excluidas por su lenguaje cerrado e inexorable, raramente captura a otros individuos además de los estudiantes, que quieren ser conocedores por pose, y dejan erigirse a poetas mediocres como grandes maestros de la palabra, todo porque son unos ignorantes, los cuales más que seguro, jamás han leído algo grande, y no saben siquiera intuir lo que esa palabra adjetivo significa. Los felicitan en todas partes por haber resuelto la falsa separación entre poetas sociales y poetas puros. Hinostroza sería un poeta puro, es decir que no cree en el cambio social, en el activismo político; entiende el poema y la poesía como un acto individual, (todo esto a pesar de haber estado con Heraud en Cuba) no comprometido: no dispuesto a desencadenar una rebelión contra toda injusticia; rol de la poesía. La antítesis de Heraud a quien quería tanto pero prefiere no recordar porque lo eclipsa.
La de Hinostroza es también una poesía burguesa. Practicar una poesía alejada del legado original de todas las poeticas, del legado o principio generador: la rebelión, y por persistir en su academismo, sus palabras no suscitan atención ni eco en el alma de las masas, excluidas por su lenguaje cerrado e inexorable, raramente captura a otros individuos además de los estudiantes, que quieren ser conocedores por pose, y dejan erigirse a poetas mediocres como grandes maestros de la palabra, todo porque son unos ignorantes, los cuales más que seguro, jamás han leído algo grande, y no saben siquiera intuir lo que esa palabra adjetivo significa. Los felicitan en todas partes por haber resuelto la falsa separación entre poetas sociales y poetas puros. Hinostroza sería un poeta puro, es decir que no cree en el cambio social, en el activismo político; entiende el poema y la poesía como un acto individual, (todo esto a pesar de haber estado con Heraud en Cuba) no comprometido: no dispuesto a desencadenar una rebelión contra toda injusticia; rol de la poesía. La antítesis de Heraud a quien quería tanto pero prefiere no recordar porque lo eclipsa.
Por no haberse dejado seducir por las ideologías lo admiro como hombre, pero por su falta de corazón no puedo como poeta. Una poesía, al igual que una religión que no libera, es un absurdo. O seré yo, que por buscarle alguna utilidad a algo tan inútil, peco de necio e ignorante, y me atrevo a afirmar lo que afirmo, y es que puedo decir que mis amigos Rafael Benavides, Pedro Favarón, Carlos García Montero, escriben mejor que él. Poesía, claro esta, eso a pesar de todos los premiecitos con los que se pueda condecorar al vate. Siento simpatía por él, aunque no lo conozco, pero me parece un hombre tierno, y donde hay ternura, hay juicio recto. Claro que esto es una horrible proyección de quien habla. Pero no es intención de nadie disminuirlo, pero sí desmitificarlo, y también a Cisneros, que simplemente es una taba, como queda demostrado en su poema ese de la araña, ¿o era de Rosela di Paolo?, perdonen los neoclásicos de Lima sucursal de Miami o Paris por seguir jugando el juego con el que se congojan los huachafos, de cuyo club de cojudos es presidente vitalicio el ilustre hombre sin mentón; Mario Vargas LLosa. ¡Al carajo con los Intachables! Esos que todos conocemos, esos que todos respiramos. Este diletante escrito tiene que terminar pero no sin mencionar antes a ese Yoda con sancos que es al señor Fernando de Syslo el cual nos tiene, como los Rolling Stones hace 30 años con la mismas canciones, pero con los mismos oscuros, incomprensibles, e impenetrables cuadros del Perú antiguo; tampoco sin antes acusar con el dedo índice al gran Satanas, propulsor de esta de esta mentalidad femenina, que es causa o reflejo suya: el periódico ¨El Comercio¨, una suerte super yo narcisista que se deja manosear por sus bajos instintos. Una puta fina; como cualquier señora bien de Lima este lado de Lima. Salvo mi madre, y par más.



